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La Realidad de la Adoración Los cuatro principios de la servidumbre son:
No sirvas a Dios como un mendigo buscando limosna. Amir al-Mo’menin Ali (la paz sea con él), el Rey de los creyentes, ha dicho: "No te adoré por la promesa del paraíso, Ni por temor al infierno, sino que vi tu grandeza, entonces te adoré." Referido a este mismo tema, el gran gnóstico Sheykh Bahâeddin Mohammad Amoli (953-1030 AH/1545-1620 CA), que formaba parte de los discípulos de Sheykh Mohammad Mo’men Sabzevâri, dijo: Para los hombres de Dios, el pedir propina orando, Hazrat Shah Maghsoud Sadegh Angha declara: "El corazón del hombre es para tawhid (declarar que Dios es Uno), sus palabras para shahadah (afirmación de Dios), y su cuerpo para Ibadan (devoción a Dios)." En devoción, él debe obedecer estas cuatro condiciones:
Fuente: Hazrat Molana Shah Maghspud Sadegh Angha, Al Salat: The Reality of Prayer in Islam (Riverside, CA: MTO Publications, 1998):pp.10-12 |